Primera vez en Marruecos

“Las historias se han usado para despojar y calumniar, pero las historias también pueden dar poder y humanizar.”
Chimamanda Ngozi Adichie

¡Espero que la mía sea una de las últimas! 

Expectativas ante la aventura – Salir de la zona de confort

La historia de Marruecos empieza en el Sudeste asiático. Antes de viajar a Tailandia, Vietnam, Laos y Camboya sabía muy poco de esos lugares pero busqué en Internet, compré guías y me reuní con personas que habían estado para planificar mi viaje con información.

Iba a Volar lejos, casi del otro lado del redondel de la tierra + Conocer culturas tan diferentes a la propia = incertidumbre, curiosidad, ansiedad, nervios:  “¿Con qué me voy a encontrar?”

Sin embargo, una vez allá el misterio se fue develando al ser reemplazado por imágenes visuales, auditivas, olfativas, sensoriales y por muchas y variadas experiencias que hoy al recordar me iluminan la mirada y que mi boca acompaña en sonrisa de oreja a oreja. Fue un viaje de incontables experiencias llenas de adjetivos positivos.

Nuevo destino: Marruecos

primer-viaje-a-marruecosAl año siguiente, la nueva aventura era Marruecos. Imaginé que iba a sentir el shock cultural. Pero mi mente ya había generado un patrón, que decía que, no solo me podía sentir muy cómoda en un entorno tan diferente al de todos los días, sino que además, lo iba a disfrutar mucho porque el nuevo desafío me haría sentir motivada y más viva que nunca. La experiencia de Asia había sentado un precedente, y Marruecos sería igual. Pero me equivoqué paso a contar en qué y por qué.

Mi historia, una mujer sola en Marruecos

Lo viví sola porque había viajado sola, sin embargo nada de lo que pasé lo relaciono con el hecho de ser mujer sino con esto de vivir en un mundo globalizado.

Primer viaje a Marruecos
Bar en Chefchaouen, Marruecos

Marruecos: Informes que van llegando a mi cerebro

OJOS: Callejones angostos, viejos, con poca luz; hombres en túnicas o ropas de colores apagados, caras serias; pocas mujeres en la calle, ninguna mujer en las mesas de los bares, y casi todas con velo en el pelo y cubiertas hasta los pies.

OIDOS: Indescifrable árabe por doquier: entre jotas y otros sonidos se dejaba discernir algo parecido a  “salam aleikum” “aleikum salam” y varias veces al día el llamado al rezo desde los parlantes de las mezquitas.

PIEL: confirma la humedad en los pasillos y el frío a la sombra. (abril 2014)

OLFATO: al momento de escribir esto no fueron encontrados los registros.

Los datos recogidos por las diferentes fuentes solo lograban una cosa: disparar el sistema de alarma interno “deinsher-deinsher” (DANGER, yo lo escuchaba, no lo leía). Estaba en estado de alerta: el corazón quería salirse del cuerpo, mi respiración se aceleraba, se me secaba la boca, la cabeza giraba de un lado a otro (tipo ventilador de pie), me sentía nerviosa, desorientada y en peligro. Mi cuerpo estaba preparada para huir. Pero ¿de qué? 

En ese momento y en ese espacio (ahí / entonces) no pasaba nada, no había ninguna amenaza. Era mi mente la que estaba pasando una película y mi cuerpo reaccionaba como si fuera real.

Mi estado no estaba fundado en la situación real del entorno sino que era producto de asociaciones poco felices, adquiridas principalmente a través de los medios de comunicación masiva, sin haber sido consciente de dicho proceso. ¿Cómo no va a dispararse mi sistema de detección temprana de peligros si estoy en un lugar oscuro, y por momentos desolado, como en las  escenas de crímenes de noticieros y series televisivas; paisaje árido, construcciones humildes, imágenes de guerra de noticiero angloparlante; si las personas que cruzo se ven y se escuchan como la mayoría de los malos de las películas norteamericanas desde la caída de las torres gemelas hasta nuestros días?

Me equivoqué en pensar que me sentiría bien en Marruecos. Pero también me equivoqué en pensar que no conocía nada de ese lugar, porque lo había visto incontables veces en diferentes contenidos de los medios, siempre relacionado a situaciones negativas.

Series actuales se me ocurren “Homeland” y “Tyrant“. Pero la película “búsqueda implacable 2” (título original: taken 2) es el ejemplo más claro. Si bien se sitúa en Turquía un espectador no especializado no distingue la diferencia  en la arquitectura de los callejones, mercados, puertas que empiezan abajo rectangulares pero arriba son ovaladas o con forma de merengue y azulejitos de colores. En toda la película los malos que son musulmanes (lo sabemos por el saludo entre ellos) persiguen por la medina (parte antigua de la ciudad) al protagonista, que es el bueno, para secuestrarlo y torturarlo. Esto en venganza por las muertes que había causado en la película anterior donde se habían establecido los dos bandos.  La escena está complementada con música árabe y hasta aparece el llamado de oración del islam.

Me cuesta escribirlo, porque suena absurda e inverosímil la idea de pensar que todos los seres que cruzara fueran asesinos o  terroristas dispuestos a poner bombas, sin embargo, pese a entender que era una locura sin fundamento seguía sintiéndome insegura en Marruecos y me era imposible controlar la reacción de mi cuerpo.

¿Por qué me sentía mal en marruecos?

Desde chicos vamos buscando similitudes y a partir de la generalización armamos esquemas que nos sirven para interpretar el mundo y guiarnos sobre cómo debemos comportarnos en las diferentes situaciones que nos toca vivir.  Los esquemas nos permiten interpretar la realidad de la manera más rápida sin tener que analizar todos los datos uno a uno. Cuando encontramos información similar a alguna anterior aplicamos el esquema que tenemos, transferimos las conductas, y en todo caso, discriminamos las diferencias para ver si debemos crearles nuevas categorías al esquema.

La habilidad de generalizar tiende a ser sumamente útil pero puede salir mal cuando aplicamos la lógica a las personas. En general resultan efectivas las generalizaciones basadas en experiencias reales anteriores y aunque tengan margen de error suelen ser más beneficiosas que problemáticas.  Sin embargo, cuando los estereotipos están formados por información falsa, como mucho de lo que vemos en los medios de comunicación, resultan sumamente perjudiciales. Y lo estaba viviendo en carne propia.

Como dice Chimamanda Ngozi Adichie en su charla TED, “El peligro de la historia única”: somos muy vulnerables ante las incontables versiones de esa historia que se repite y ni nos damos cuenta.

La historia única crea estereotipos y el problema con los estereotipos no es que sean falsos sino que son incompletos. Hacen de una sola historia, la única historia. (…)  Hay otras historias y es importante hablar de ellas.  La consecuencia de una sola historia es que le roba la dignidad a los pueblos, dificulta el reconocimiento de nuestra dignidad humana y enfatiza las diferencias en vez de nuestras similitudes.”

viaje-mujer-sola-en-marruecosTardé casi tres días en entender qué me pasaba. Tuve que reinterpretar la información del contexto para eliminar el prejuicio y que no se dispare la alarma desestabilizadora. Quería disfrutar de ese presente y para ello necesitaba mirar con otros ojos, los míos, y así obtener MI propia percepción no mediatizada. Fue recién ahí cuando pude empezar a disfrutar de Marruecos y de su gente.

Descubrí musulmanes generosos y atentos. Todas las personas que crucé me ayudaron a ubicarme y a encontrar direcciones dentro de las medinas, incluso desviándose de su camino original, y vale aclarar que no todos pidieron propina a cambio.

Observé personas muy amables con los chicos, ya sean sus hijos o ajenos.

En cada contacto estaba el infaltable saludo “bienvenido” y la reiterada invitación a compartir un “whisky bereber” como le llaman al té de menta. (La insistencia infinita en la venta es material para otro post.)

En un parador en la ruta estaba curiosa por saber que estaba comiendo una señora, parece que no fui muy disimulada porque se dio cuenta y levantó su plato para convidarme. En el momento me reí y pensé que había sido un hecho aislado, pero en diferentes oportunidades volvieron a ofrecerme comida; era la regla, no como excepción.

En Chefchauen, el pueblito azul de la montaña estuve charlando con Antonio, uno de los dueños del riad, casa con patio interno, donde me hospedaba. Empezamos hablando del clima, literalmente, porque llovía y le pedí prestado un paraguas. Supongo que la charla continuó con mi lugar de origen, Maradona, Messi. Una típica charla de viaje, sin embargo, hubo algo que me llamó mucho la atención cuando, no tengo ni idea de en qué contexto, me dice que soy buena persona. Me sorprendió el comentario porque no contaba con información suficiente para tal afirmación (ni para una contraria.) Desconcertada, le pregunté en que basaba sus palabras. Dijo que muchas mujeres que viajan solas a Marruecos suelen asustarse y no sentirse cómodas. Yo ya había pasado por ese estado y ya no veía fantasmas. Y recién, a partir de su comentario, tome consciencia de que mientras uno la pasaba mal colapsando por los prejuicios había un “otro” sintiéndose peor, el discriminado sin motivo ni razón.

Cuando rechazamos la historia única, cuando nos damos cuenta que nunca hay una sola historia sobre ningún lugar: recuperamos una suerte de paraíso” Chimamanda Ngozi Adichie

 

Entonces ¿Es seguro viajar a Marruecos?

En mi experiencia las inseguridades las llevé en mi cabeza y no tenían que ver con la realidad del entorno.

Si querés que te ayude con la planificación de tu viaje escribime un mail a leerviajarycompartir@gmail.com

Flor

 

9 comentarios de “Primera vez en Marruecos”

  1. Pese a haber viajado parece que estas llena de prejuicios. Vivo en Marruecos y no estoy para nada de acuerdo. Es cierto que el contraste cultural es distinto. Yo viajé solo y he acabado viviendo aquí. La gente es muy amable y el único y verdadero problema que tiene el turista son los prejuicios. Si uno se despoja de prejuicios tiene la oportunidad de conocer un país increíble en el cual sus habitantes (los marroquís) lo hacen tan especial. Recomiendo a todo el mundo realizar este viaje, ya sea en grupo o de manera individual. Como nos gusta decir en España:bueno, bonito y barato. Además de tener playas increíbles, buena comida, zonas de montaña y desierto.

    1. Buenos días Oscar, estoy de acuerdo con vos en que es un lindo destino y que las personas son muy amables. Simplemente que al principio no pude verlo porque llegué cargada de prejuicios y quise compartirlo para que nadie se quede con eso y pueda disfrutar de ese maravilloso lugar.
      Me quedé con ganas de visitar el mar, tomo tu consejo para la próxima! Saludos

  2. Hola..como estan? En 2015 Fui a Marruecos desde Barcelona con una parejita que conoci en el hostel.Hablamos poquito frances pero confie en lo q me orientaban asi que me anime.. Solo viajamos juntos. Creo que es cuestion de un gran deseo por conocer otras culturas, dejarse asombrar, aventurarse a vivir e intuir que todo saldra bien! Conoci Marrakech, Warzazat y Casablanca donde me aloje en un hotel con mezquita lleno de hombres, mauritanos y de otros sitios de Africa. Fue un enorme asombro descubrir sus bubuths (trajes) segun la zona o rangos, ceremonias de oracion, la moneda o dirham, la medina, la pasion por el comercio, la mezquita en el mar. Y lo mas maravilloso q me ocurrio en la playa:3 mujeres tomando el te de menta y panecillos con sus hijos. Nos miramos mientras intente un juego de piedritas con los niños sin hablar. Ellas sonrieron seguramente al ver mis cabellos rojizos, babuchas con elefantes amarillos de la isla de Bali y remera bordo.Me ofrecieron te y pan. Con señas me llamaron, me acerque y compartimos, con mi escaso frances, una de las tardes mas increibles de mi vida..Eran las 3 esposas de un mismo hombre, todas de negro tapadas hasta los ojos, cuanto mas joven y mas bella, mas tapadas. Una de ellas Fatiha tenia bordados de plata en su vestido. Reian conmigo del encuentro, de entendernos casi sin hablar, de estar a gusto compartiendo vidas, al otro lado del mundo, pero con la misma alma y el mismo corazon latiendo al unisono. Sellamos la complicidad con una foto donde la risa se escucha a gritos. La envie a Bs As y todos creian q habia enloquecido.Y si..esa tarde enloqueci de AmOr por el maravilloso encuentro de nuestra divina HuMaNiDad donde todos somos Uno, mas alla del idioma, ropajes, historias, costumbres, culturas..Y solo me restaba agradecer..y lo hice frente al mar..frente a Dios..como dice el Tango.
    susanagriego@hotmail.com

  3. A mi igual me pasó lo mismo, tenía muchos prejuicios antes de llegar a ese país, me sorprendí bastante ver a mujeres con mucho maquillaje y más aún que algunos sabían hablar castellano. Fueron muy amables conmigo, no sé si volvería a visitarlo, pero si lo recomiendo.

    1. Gracias Vanesa por tu comentario! Lo que me motivó a escribir este post fue pensar que a otra gente le debe pasar lo mismo y si hubiera estado alertada antes de llegar tal vez lo habría vivido de otra manera. Saludos!

  4. Que hermoso y sentido todo lo que contas!!! Lo voy a tener en cuenta para mi viaje. A veces no es fácil librarse de los prejuicios. Gracias por la info!

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