Barcelona estaba en mi vida antes de conocerla

Barcelona en mi infancia sin darme cuenta

Como porteña e hija de una mamá nacida a principios de los ’60 mi infancia estuvo musicalizada con casettes de Joan Manuel Serrat. No entendía las letras pero sí las palabras. Estaba la chica que esperaba con su bolso de piel marrón y sus zapatos de tacón y su vestido de domingo.  Pero algunas me parecían muy incoherentes. –Quién se pondrá mi abrigo el próximo diciembre? ¡Nadie usa campera en verano! a mis pocos años mi mamá explicándome los movimientos de la tierra y su hemisferios.

Mi canción preferida de todas era esa rápida de la fiesta que decoraban el pueblo con lamparitas arriba en la montaña. Hoy que entiendo la letra sigue siendo mi preferida, por las imágenes tan claras, por repetir la estructura con sentidos opuestos, y por describir un día ideal dónde desaparecen las limitaciones de clase.

 

 

Cuando conocí Barcelona,  puntualmente, la Barceloneta no podía evitar repetirse en mi cabeza una y otra vez por que yoooooo nací en el Mediterra-ne-o y alternaba con la paloma equivocada la que creyó que el mar era el cielo que la noche la mañana.

Barcelona de grande

La primera Barcelona consciente fue la ciudad de Daniel y Fermín en La sombra del viento (Carlos Ruíz Zafón), una ciudad misteriosa del 1900. Luego, en órden de ubicación temporal y también en mi orden de lectura, Barcelona fue el escenario donde se resaltaban las diferencias sociales de Teresa y Manolo, también conocido como Pijoaparte en Últimas tardes con Teresa (Juan Marsé).

Recién tuve referencias visuales a través de Pedro Almodóvar con Todo sobre mi madre y años más tarde la mirada de Woody Allen con Vicky Cristina Barcelona.

Finalmente mi viaje a Barcelona se hizo realidad

Te dejo un mapa de lugares para visitar para que puedas armar tu recorrido en Barcelona

 

 

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