Primera impresión de Vietnam

En 2012 hicimos un viaje por el Sudeste asiático con mi amiga Magda. Estuvimos cinco meses organizando todo el viaje y Vietnam era uno de los cuatro países que habíamos elegido visitar. Ver itinerario completo.

El 13 de marzo llegamos a Ho Chi Mihn, ex Saigón y tomamos un taxi hasta la terminal de ómnibus porque íbamos a seguir por tierra hacia el sur de Vietnam con destino al pueblo pesquero Can Tho.

Nos sorprendió mucho lo que veíamos a través de la ventanilla fue como haber aterrizado en otro planeta.

¿Por qué la gente en Vietnam anda toda tapada?

Estaba plagado de motos y bicicletas por donde mires. Sin embargo lo más impresionante no era eso, sino ver que todas las personas estaban muy tapadas, incluyendo sus caras. Agrego un dato importante: había 36 grados Celsius.

Ante esta situación tan extraña el cerebro empieza a tratar de interpretar lo que ve. Mis hipótesis más fuertes resultaban poco creíbles: ¡un ataque terrorista o una invasión extraterrestre! El desconcierto estaba en su expresión máxima. No entendíamos porque estaban todos tan “abrigados” con el calor que hacía y mucho menos el uso de los barbijos.

La pregunta estuvo entre nosotros por un par de días. Preguntábamos pero no entendíamos que nos respondían, ni siquiera entendíamos si entendían nuestra pregunta. Creo que alguien llegó a decirnos algo del smog, pero nuestro sistema respiratorio no nos confirmaba esa teoría así que seguimos recopilando información a ver si podíamos revelar el misterio.

Descubriendo la obsesión por la blancura

En verano tengo la práctica compulsiva de ponerme crema con factor de protección solar 50 para evitar la aparición de pecas-muy molestas- en mi rostro. Con tanto sol allá me la pasaba embadurnándome la cara y no me iportaba parecer un mimo.

Florencia Gonzalez Bazzano

La mayoría de las personas con las que interactuábamos tenía algo que decir sobre la blancura de mi piel. Hombres, mujeres y niños iban repitiendo: “biutifúl-biutifúl, guait skin” (white)  y mirándome rebotaban un dedo índice sobre sus mejillas, por si no entendíamos a que se referían. Como Magda estaba un poco bronceada no le decían nada.

Este primer acercamiento a su obsesión por la piel blanca se confirmó días más tarde con nuestra visita a la farmacia. No había cremas anti-celulitis ni cremas para peinar anti-frizz pero los estantes estaban llenos de productos para aclarar la piel: cremas, lociones y jabones. Las mismas marcas que conocemos de este lado del planeta: L´oreal, Nivea, pero con función blanqueadora (whitening).

Incógnita revelada, eso de taparse: ¡Se escondían de los rayos del sol!

¿Por qué en Vietnam adoran la piel blanca?

En una sociedad donde gran parte de la población trabaja la tierra o en las ferias con alta exposición al sol, la blancura de la piel es el valor deseado y buscado que el mercado “intenta” satisfacer con productos.

El mi mente argentina el concepto de blanco como valor lo tengo asociado a otro tipo de productos como jabón para la ropa, dentífrico y enjuague bucal. Ciertamente no es algo que se espere de la piel. Todo lo contrario, en Buenos Aires todavía quedan servicios de cama solar -furor de los´90- y muchas personas usan cremas autobronceantes o con color para oscurecer su piel porque estar bronceado “queda más lindo.”

Sabemos que el concepto de belleza cambia a través del tiempo, pero pese al gigante arrasador de la globalización, también se mantiene diferente y en este caso hasta opuesto entre las culturas mencionadas. Sin embargo, estos deseos contradictorios, blancura versus bronceado, tienen -a mi entender- el mismo origen. El sol y su posterior efecto en la piel, en occidente está relacionado con el tiempo libre y las vacaciones, mientras que en oriente significa largas jornadas de trabajo no calificado; por eso los primeros lo buscan y los segundos lo evitan.

Entonces es un “color” al que aspiramos porque lo relacionamos con disponer de nuestro tiempo y ser dueños de nuestra propia vida.

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2 comentarios de “Primera impresión de Vietnam”

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