Opciones de comida en Japón

En octubre del 2018 estuve tres semanas de viaje en Japón. Había organizado todo con cinco meses de anticipación. Los vuelos, el pase del tren y los hoteles. El gran misterio era la comida. ¿Qué y por cuánto?

Comer en restaurant en Japón

Para superar la barrera del idioma la mayoría de los restaurantes en Japón tienen una vitrina con una maqueta de sus platos con los precios. Y los menúes tienen las fotos de los platos cuánto menos necesites preguntar mejor porque en tres semanas solo cruzamos a cuatro personas que nos respondieran en inglés.

Dos buenas noticias para tu presupuesto: una, el agua de la canilla es potable y en los restaurantes suelen ponerte una jarra en la mesa que es gratis. La segunda, en Japón es ofensivo dejar propinas.

En las estaciones de trenes más grandes había restaurantes de todas las categorías.

Nos reímos con el cartel “we have English” porque encontrábamos muchos carteles con errores gramaticales o de tipeo, pero justo este creemos que abajo seguía la palabra Menu.

En este restaurant de sushi los platos giraban sobre una cinta transportadora, según el color del plato era lo que costaba, arriba a la derecha se ve el cartel. La metodología era servirse todo lo que quisiéras y después venía un empleado y contaba tus platos para pasarte la cuenta.

Por supuesto que no faltaban los fast food, Mc Donalds , Wendy´s y otras marcas locales. Y también había kebab.

Expendedoras o Vending machines

Hay infinidad de máquinas expendedoras, su nombre en inglés en vending machines. Me llamaba mucho la atención las que estaban en la calle en medio de barrios residenciales. Gaseosas, jugos, cervezas, cigarrillos.

Mis preferidos los convenience stores

Japón está plagado de esta especie de mini mercaditos llamados “convenience stores”. Siempre vas a tener a mano una de las tres marcas: 7eleven, Lawson o Family Mart y eran mis preferidos. De todo un poco y nada de gente.

Hay comida preparada fría, caliente y para calentar. A mi me gustaba agarrar una bandejita de sushi de 400 yenes y comer rico y barato depaseo o en el hotel.

Esta podía ser nuestra cena ¡qué raro que no están los postrecitos en la foto!

Máquinas para encargar la comida en Japón

También me gustaba comer fideos y muchas veces los encargabas por estas máquinas que configurabas en idioma inglés. Marcabas el pedido y pagabas.

Comida en los mercados

Comida vegetariana en el templo budista

Koyasan es una zona de montaña que tiene más de cien templos budistas y algunos hospedan turistas. El folleto de Koyasan fue la pieza de comunicación más completa que vi en mi vida.

En el templo Ekoin tuvimos la habitación más amplia de todo el viaje. Dejamos los zapatos en la entrada del templo, nos pusimos unas chinelas de cuero que dejábamos antes de ingresar a nuestro cuarto que era todo de tatami. En el centro había una mesa ratona rodeada de almohadones. Pero cuando los monjes trajeron la comida, corrieron la mesa y nos apoyaron las bandejas en el piso. Doce platitos con vaya a saber uno qué. De lo único que estábamos seguros es de que no había nada animal porque los monjes son vegetarianos.

Dulces japoneses

La matcha, té verde molido, era la estrella de Japón. Helado de matcha, torta de matcha, hasta chocolate de matcha.

Mi cara fea de la foto es porque compré ese helado pensando que era de frutilla, por el color de la imagen del producto, y era de porotos aduki.

Mi conclusión respecto a la comida es que rico es sinónimo de conocido. La expectativa nos juega en contra al probar cosas nuevas. Ves algo, imaginas el sabor y nunca le pegás.

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